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El mayor de los palos.

Y de repente vino. Una ostia, una ostia terrible. Un trompazo de cara ante algo que siempre había estado ahí, a tu lado, en tu presencia, pero que no eras suficientente hábil de ver. Quizá es que no estabas preparado, no disponías de suficiente madurez para afrontar algo así. Aunque realmente nunca se dispone de tal preparación. Es imposible. 'Bienvenido a la vida adulta', dicen. 'Todos estos años has vivido en una nube pero ésta es la realidad.' Y te niegas a creerlo en principio, aún sabiendo que es verdad porque lo tienes ante tus ojos. Simplemente es algo dificil de creer. De asimilar. Porque te afecta, te afecta hasta tal punto que no sabes cuál de todas las posibles será tu reacción ni cuál será la peor. En realidad no te importa. Sólo buscas apartarte del mundo, vivir evadido de la realidad mientras el mundo se derrumba, salvaguardando la conciencia tranquila ya que nada puede afectarte. Alcanzarte. I...

Fiuuuuuuuuuu

Respira. Muy hondo. Suelta el aire y con él todas tus preocupaciones. Quita tus miedos, libera tensiones. Abraza a la tranquilidad, rechaza malas vibraciones. Reune esa bola que se forma en tu estomago y que te está consumiendo. Te hace daño, y a los tuyos.  Respira. Eres más fuerte que esta mierda. Sólo tienes que echarla. Nota cómo se va tu ansiedad.

El mayor de los palos.

Y de repente vino. Una ostia, una ostia terrible. Un trompazo de cara ante algo que siempre había estado ahí, a tu lado, en tu presencia, pero que no eras suficientente hábil de ver. Quizá es que no estabas preparado, no disponías de suficiente madurez para afrontar algo así. Aunque realmente nunca se dispone de tal preparación. Es imposible. 'Bienvenido a la vida adulta', dicen. 'Todos estos años has vivido en una nube pero ésta es la realidad.' Y te niegas a creerlo en principio, aún sabiendo que es verdad porque lo tienes ante tus ojos. Simplemente es algo dificil de creer. De asimilar. Porque te afecta, te afecta hasta tal punto que no sabes cuál de todas las posibles será tu reacción ni cuál será la peor. En realidad no te importa. Sólo buscas apartarte del mundo, vivir evadido de la realidad mientras el mundo se derrumba, salvaguardando la conciencia tranquila ya que nada puede afectarte. Alcanzarte. I...

De los errores se aprende.

Con la experiencia se reflexiona. Se integra razonadamente en nosotros porque hemos experimentado una experiencia con la que hemos podido vivir en nuestra piel una sensación, una acción, una sucesión de maniobras. Claro que, con la experiencia, viene necesariamente el error; que nos hace no aprender, sino automatizar cuál es el camino incorrecto. Con o sin dolor. Afectando más o menos, según sea la situación. Pero siempre quedan grabados en nuestra mente. Al fin y al cabo, la experiencia no es más que eso; las lecciones que nos brindan nuestros errores.

Pajamental.

Es increíble lo que puede uno comerse el coco a veces. Lo que me queda totalmente claro es que sólo cuando te planteas algo es cuando empieza a dar problemas. Te preguntas si es lo correcto, si es mejorable o incluso empeorable. Llega la inseguridad, la falta de confianza, el estrés, y ahí es donde empiezan los problemas. Y realmente es una gilipollez, porque son cosas que has hecho o tenido siempre y ahora de repente te sientes ajeno a ellas. Si llevo haciendo esto toda mi vida, ¿por qué lo iba a cambiar ahora? Si aún asi esto no ayuda, piensa en lo que haría un perro, un animal. Al fin y al cabo es lo que somos, animales. Bueno, con una diferencia. Existe en nuestra peculiar raza una gilipollez llamada sociedad a la que prestamos más atención de la debida. Y esto nos convierte nuevamente en animales. En bestias absolutas. Es gracioso porque nos tomamos de manera tan personal lo que piensa la sociedad que acabamos machacándonos...

¿Caer en la misma piedra?

Tropezar con la misma piedra por segunda vez es de humanos. Pero ver la piedra venir, y dirigirse hacia ella pensando que eres capaz de esquivarla, y volver a tropezar, es de ser gilipollas. Si has tenido problemas con esa piedra en el pasado, no pretendas que por arte de magia ahora seas inmune a ella. No es una manera de demostrar que lo tienes superado. Es todo lo contrario. Estás castigándote a ti mismo por volver a tropezar y decirte '¿Ves? Lo has vuelto a hacer mal. Eres gilipollas.' ¿De qué te sirve castigarte así? Estás anteponiendo tu orgullo a tu amor propio. Eso es lo peor que puedes hacer. Si has fracasado en algo, si has tocado fondo, es completamente normal, eres humano. No busques ser perfecto, tienes que comenzar a asimilar que no lo eres. Asume tu condición humana, estás diseñado para tropezar con una y miles de piedras. Incluso volver a tropezar en las mismas piedras. Pero si ves una tercera vez esa piedra, alto. No te va a hacer bien intentar enfrentarte a...

Power, Grace, Liberty

Caes en la cuenta de que tu yo real nunca ha nacido y, por tanto, nunca puede morir. Sólo lo que tiene un principio tiene un fin. Lo que nunca comenzó es eterno y existe siempre, y eso eres tú.